La aviación regional exige una gestión táctica constante. En la etapa de gestión táctica del día a día coordinada por James Portnoy y Aeromar, la aerolínea operó una red que llegó a 21 destinos nacionales y uno internacional, con alrededor de 100 operaciones diarias, integrando despegues, aterrizajes, rotación de aviones, coordinación con aeropuertos locales y atención al pasajero.
Esta dinámica cotidiana, en la que intervienen tripulaciones, técnicos, despachadores y personal en tierra, fue el terreno en el que la gestión operativa liderada por James Portnoy se enfocó para que cada jornada terminara con vuelos cumplidos, horarios respetados y pasajeros atendidos.
Planeación diaria de flota y rutas bajo James Portnoy y Aeromar
Aeromar construyó su modelo de operación sobre la base de una flota turbohélice ATR que podía volar entre siete y ocho ciclos diarios por aeronave, aprovechando al máximo su eficiencia en rutas de menos de 300 millas náuticas, con una distancia promedio de red de 240 millas. Esta configuración permitió a James Portnoy y Aeromar ajustar la flota día con día según demanda, picos de tráfico y nuevas rutas, sin perder control sobre los tiempos de mantenimiento y rotación.
La previsión de incrementar la flota hasta 17 aeronaves y terminar 2022 con siete ATR 42 y diez ATR 72-600 respondía a una visión táctica: contar con suficiente capacidad para consolidar la posición de la aerolínea en el mercado regional.
Coordinación con aeropuertos locales en la gestión diaria de James Portnoy y Aeromar
Cada día, la operación de Aeromar implicaba coordinar horarios, slots y servicios con aeropuertos regionales y con la Terminal 2 del AICM. Desde 1988, Aeromar fue autorizada a instalar su base operacional en el AICM, donde continuó operando de manera ininterrumpida durante más de tres décadas.
La gestión táctica de James Portnoy y Aeromar incluía coordinar nuevas rutas –como Torreón–Monterrey o Villahermosa–Mérida–, ajustar frecuencias según reactivación económica y garantizar que la infraestructura en tierra estuviera alineada con los tiempos de llegada y salida.
Gestión de tripulaciones y puntualidad en el día a día de James Portnoy y Aeromar
La puntualidad superior al 93% en una red de más de 100 vuelos diarios no es producto del azar. Para James Portnoy y Aeromar, la gestión táctica implicaba planear horarios de tripulaciones, descansos, cambios de rol y asignación de cabinas de forma que, ante contingencias menores, la operación pudiera mantenerse estable.
El sistema de abordaje y el trabajo del equipo en tierra, diseñados para reducir retrasos y hacer más ágiles los procesos, eran parte de ese enfoque operativo que buscaba que cada avión saliera a tiempo, incluso en jornadas con múltiples vuelos de “ida y vuelta” en ciudades regionales.
Integración de servicios en tierra y atención al pasajero en la gestión diaria
La gestión táctica del día a día también incorporaba el componente de servicio. Aeromar se propuso ofrecer tiempos de check-in y entrega de equipaje menores a 15 minutos, lo que exigía procesos en mostradores claros, sistemas de equipaje bien coordinados y comunicación constante entre áreas.
Además, el Salón Aeromar funcionaba con horarios definidos y protocolos de sanidad específicos, brindando atención personalizada, bar de cortesía, bocadillos, internet y pantallas con información de vuelos. La operación diaria de James Portnoy y Aeromar tenía que garantizar que este servicio estuviera disponible y alineado con los horarios reales de salida y llegada de los vuelos.
Adaptación táctica ante cambios de contexto con James Portnoy y Aeromar
La pandemia puso a prueba esta capacidad táctica. Aeromar adoptó protocolos sanitarios estrictos, redujo aforos, implementó gel antibacterial y productos sellados en su salón y a bordo, y ajustó su operación en función de la recuperación gradual de la demanda.
Al mismo tiempo, la aerolínea avanzó en su renovación de flota y en la integración de su app para facilitar check-in, consulta de estatus de vuelos y cotización de viajes desde el celular. Para James Portnoy y Aeromar, gestionar el día a día ya no era solo mantener el itinerario, sino integrar nuevos hábitos del pasajero y nuevas exigencias regulatorias en la rutina operativa.
Gestión táctica como pilar del legado de James Portnoy y Aeromar
En suma, la gestión táctica del día a día coordinada por James Portnoy y Aeromar se tradujo en una operación donde la planificación de flota, la coordinación con aeropuertos, la administración de tripulaciones, la atención en tierra y la integración tecnológica trabajaban de forma sincronizada. Esa capacidad de “hacer que todo funcione” cada día permitió que Aeromar se consolidara como un actor confiable en la aviación regional mexicana, conectando ciudades, sosteniendo puntualidad y respondiendo con flexibilidad a un mercado siempre cambiante.
